En plena Sierra Norte de Guadalajara, se encuentra ubicada la localidad de Arbancón, un pueblo privilegiado para todos aquellos amantes de la naturaleza y del tiempo libre, en el se puede practicar senderismo o simples paseos por la naturaleza y también podrán comprobar el rico patrimonio que este municipio ofrece.

PATRIMONIO

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Arbancón perteneció desde la reconquita al pequeño alfoz o Tierra de Cogolludo, bajo cuya jurisdicción quedó, usando sus fueros. Arbancón estuvo bajo el señorío de la Orden de Calatrava, y posteriormente bajo el admirado D. Diego Hurtado de Mendoza y su hija doña Aldonza, pasando definitivamente, en los finales del siglo XV, a la casa ducal de Medinaceli, en la que permaneció hasta 1721, cuando recibió el titulo de villa de Felipe V. Dice la tradición del pueblo que aquí se asentó unos días Cristóbal Colon, cuando viajó a Cogolludo a visitar al duque, y aquí en Arbancón probó el cordero que tan ricamente condimentaban sus naturales.

Con un simple paseo por sus callejas y plazas, se puede comprobar que este municipio, gozó de especiales privilegios en el pasado, la estampa de cualquiera de sus calles grises, el saliente de los aleros en sus callejones estrechos, la maravillosa Iglesia renacentista de San Benito Abad, etc.

IGLESIA DE SAN BENITO ABAD

Entre los monumentos destaca la iglesia de San Benito Abad, una magnifica obra aquitectonica del siglo XVI. Destaca en su aspecto exterior, como más llamativa la portada orientada a medio día, un bello ejemplar renacentista en su periodo de clásica severidad. A los pies del tempo se alza la torre, acabada en 1660. En el interior consta de tres naves, separadas por cilíndricos pilares de los que arrancan las bóvedas son de crucería de traza gótica en el crucero, y con relieves renacentistas en el resto.

RETABLO MAYOR

Sin lugar a dudas, si destaca la Iglesia de San Benito Abad, es por su magnífico retablo mayor, obra de talla y pintura compuesta en 1656. Sus autores fueron el pintor Matías Jimeno y el ensamblador Pedro Castillejo. Sus composiciones pictóricas presenta escenas de la Historia Sagrada, entre las que destacan especialmente algunas mostrando milagros y hechos sagrados tales como, Santiago en la Batalla de Clavijo o la Conversión de San Pablo, junto a figuras de los cuatro evangelistas, Juan el Bautista, la Magdalena (desaparecida en 1936) y la Asunción. Y en su remate semicircular la Trinidad. Es el retablo de este templo la mejor joya que el municipio conserva y uno de los pocos que logró salvarse de los desfalcos de la Guerra Civil.

PLAZA MAYOR DE LOS CUATRO CAÑOS

También merece una especial visita su plaza mayor, ámbito de planta irregular en la que destaca el edifico concejil, con torre de reloj y torrecilla metálica. Esta plaza se encuentra presidida por una gran fuente de piedra tallada, de cuatro caños, rematada en airosos pináculo. En sus orígenes, esta fuente, y según consta en diferentes documentos del Archivo Histórico Municipal, fue Picota, como la que preside otras tantas plazas de pueblos de España, y donde se colocaban los diferentes comunicados a los vecinos de la villa.

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